lunes, 21 de diciembre de 2009

6- El trabajo externo: La cuestión física (V): Naturismo

Son muchos los autores que han hablado de la importancia del medio natural para favorecer la buena visión, y también que han apuntado a la vida moderna como una de las causas de las patologías. 
En el naturismo clásico tenemos como referente a Manuel Lezaeta, que recoge el legado del Padre Capuchino Tadeo Wiesent, a su vez discípulo de Monseñor Sebastián Kneipp. Manuel Lezaeta nos propone trabajar por medio de la nutrición, la fitoterapia y la hidroterapia, y es contundente en su conclusión: “Aseguro que toda persona que necesita lentes por deficiencia de la vista, es un enfermo crónico de su aparato digestivo y generalmente de estreñimiento”. Lezaeta propone el siguiente tratamiento (La medicina natural al alcance de todos. 1999):  
Uno de los errores más corrientes y perjudiciales tratándose de afecciones de los ojos, consiste en considerar sus dolencias como trastornos locales. En realidad, el tratamiento local es secundario cuando se trata la anormalidad digestiva. Si el origen de estas enfermedades está en causas externas, es preciso aplicar desinflamantes como el lodo o la cuajada de leche. Además de cierta predisposición, los males de los ojos se adquieren como consecuencia de malas digestiones y debilitamiento de la piel.  
Quien padece de la vista debe hacer uso moderado de ella, evitando cansarla en trabajos forzados y con luz artificial. La cataplasma de fenogreco es eficaz, cuando se trata de disolver nubes en los ojos y la de cuajada de leche o panela cuando son inflamaciones agudas. Ambas se aplican sobre el párpado. La cataplasma de lodo se pone sobre los ojos afectados por un accidente (…). Para el caso de enfermos crónicos establece un Plan de Salud mucho más estricto y global.    

Los planes de salud naturistas se basan en el equilibrio con la naturaleza y el uso armónico de sus recursos: El aire, el sol, el mar…
- Los baños de sol (sunning) son regenerativos, revitalizadores y relajantes. De cara al sol, ir moviendo lentamente la cabeza de derecha a izquierda. Incluso se puede abrir muy levemente los ojos de vez en cuando, como un flash. En este apartado se englobaría también la técnica del Sun Gazing que ya comentamos en un post anterior. 
- La hidroterapia nos propone lavar los ojos con agua fría varias veces al día, sobre todo si podemos hacerlo en plena naturaleza con agua de manantial. De esta manera aumentamos la circulación sanguínea.

- Hildegard nos recomendaba acercarnos a las plantas verdes y mirarlas fijamente para arrastrar los humores, y en la actualidad encontramos el sorprendente caso de la Scindapsus aureus, conocida vulgarmente como poto o potus. Esta página web sin más objetivo que el de difundir la información nos relata como esta planta tiene unas propiedades increíbles en el tratamiento de enfermedades oculares como el glaucoma o el desprendimiento de retina. Y basta con acercar los ojos a sus hojas.



- Finalmente, la reina por excelencia en este campo es la eufrasia, astringente y antiinflamatoria, que ya hemos visto citada en la medicina antigua, cuando era descrita como una fuente de "preciosa agua que clarifica la visión del hombre".